¿Qué es la ciática? ¿Cómo la podemos tratar con fisioterapia y osteopatía?

Como en tantas otras ocasiones cuando hablamos sobre afecciones médicas, el término Ciática como lo referimos habitualmente, no es del todo correcto. La Ciática no es un diagnóstico como tal sino un síntoma de una afectación en el nervio ciático.

¿Qué es la ciática?

Nos referimos a ella cuando padecemos dolor u hormigueo por la parte posterior de la pierna, que puede venir desde la parte baja de la espalda y glúteo hasta la planta del pie. Y sucede cuando existe un aprisionamiento o daño del nervio ciático.

Éste, el nervio más grande y largo del cuerpo humano, se origina en las ramas nerviosas del plexo lumbar y sacro (de L4 a S2), desciende por el glúteo y transcurre por la parte posterior del muslo hasta la rodilla donde se bifurca en dos ramas, el nervio tibial y el nervio peroneo común.

Se dice que es un nervio mixto, ya que tiene funciones tanto sensitivas como motoras.

Los síntomas y localizaciones de la Ciática pueden ser variados: un dolor constante o no en nalga, pierna o pie; a veces simplemente un quemazón u hormigueo; un adormecimiento de la pierna que dificulte su movilidad; o hasta un dolor punzante que incluso impida el ponerse de pie o caminar.

A la vez, dependiendo de donde exista la compresión del nervio, será la localización de los síntomas que padeceremos.

¿Cómo se puede tratar la ciática?

Será de vital importancia tener conocimiento de la localización y tipo de lesión principal para poder establecer un tratamiento correcto.

El osteópata o fisioterapeuta especializado trabajará en la zona donde se haya podido crear ese pinzamiento del nervio para ayudar a liberarlo, a menguar las tensiones de los tejidos periarticulares, a mejorar y armonizar el movimiento de la región… a la vez que trabajará la sintomatología propia de la ciática que el paciente sufra para aliviar principalmente su dolor.

Este tratamiento manual, puede venir acompañada de una serie de ejercicios, estiramientos y/o correcciones posturales que el paciente puede practicar en casa para fortalecer y flexibilizar la zona y así prevenir futuras recaídas.

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