Bienestar corporal

Mima de tí.

SLOW osTEOPATÍA Y REEDUCACIÓN POSTURAL

Eres salud

Desde la osteopatía te acompaño a cuidarte


Te ayudo solucionar el dolor de espalda, músculos y articulaciones

A prevenir y reducir alteraciones de origen visceral

A eliminar tus niveles de estrés y a mejorar tu calidad de sueño

Con osteopatía estructural

Con osteopatía visceral

Con osteopatía sacro-craneal

ERES MOVIMIENTO. ERES SALUD

Mima tu cuerpo

La fascioterapia, parte de la osteopatía, y aplica movimientos armónicos y técnicas muy suaves, lentas e indoloras acompañados de los ciclos de la respiración que abordan los diferentes sistemas del organismo.

Osteopatía


La osteopatía estructural ayuda a reestablecer alteraciones de fascia, músculos, articulaciones, ligamentos, tendones y descompensaciones.


Indicada para: dolor, quemazón en espalda, hombros, brazo, piernas, cuello y cabeza, sensación de bloqueo articular, falta de movilidad, hernias de disco, calambres, hormigueos, dolor agudo, y zonas”dormidas” entre otras alteraciones.

Osteopatía visceral


La osteopatía visceral ayuda a que los órganos internos funcionen más fluidamente.

Indicada para: dolor de espalda crónico, problemas respiratorios, mala circulación, acidez, reflujo, digestiones lentas, dificultades para ir al baño y menstruaciones dolorosas, entre otras disfunciones

Osteopatía sacro-craneal


La osteopatía sacro-craneal ayuda a que las meninges, huesos del cráneo, vértebras y sacro se encuentren en un movimiento sincronizado, esto mejora las funciones del organismo


Indicada para: estrés laboral, emocional o familiar, estados de ansiedad, miedo escénico, dolor mandibular, cefaleas, migrañas, problemas respiratorio y no duermes o descansas.

Reseñas

Personas que confian y recomiendan su experiencia

99.9%

Personas satisfechas con mis tratamientos

184 experiencias

La osteopatía aborda e integra los sistemas del cuerpo para restaurar la salud del organismo. Un dolor en la columna altera funciones de vísceras y órganos – higado, estómago, intestino, etc – Y a la inversa. La osteopatía te ayuda con:


  • Dolor muscular, dolor en la columna, hernia discal, latigazo cervical, dolor de cabeza, escoliosis, -itis y esguinces.
  • Reglas irregulares y muy dolorosas
  • Dificultad para respirar, asma, constipados etc.
  • Alteraciones circulatorios
  • Estrés muscular y miofascial
  • Dolor de estómago, malas digestiones, estreñimiento, etc.

Los sistemas del cuerpo están relacionados entre sí. La osteopatía visceral, junto con la osteopatía craneal, facilita el correcto funcionamiento del organismo


¿En qué te ayuda la osteopatía visceral?

  • Alteraciones viscerales: diarrea o estreñimiento, acidez, reflujo gastroesofágico o naúseas
  • Dolor lumbar: muchas ocasiones su origen está alteraciones de movilidad del riñón
  • Dolor cervical: con irradiación hacia el brazo, pueden ser causados por fijaciones de la pleura
  • Dolor de costillas y esternón: se pueda originar por bloqueos de movilidad del mediastino y la fascia que recubre y conecta el corazón con los nervios cérvico-dorsales
  • Mareo y cervicalgia: tensiones en diafragma y disfunciones del estómago traccionan de la cadena visceral anterior y causa bloqueos en las primeras cervicales, esto, afectan el riego sanguíneo y genera tensiones cérvico-craneales,
  • Migraña y defensas bajas: cuando hay estrés, el intestino pueden proyectar síntomas múltiples. Es esencial la movilidad normal del intestino
  • Problemas circulatorios en piernas: pesadez, cansancio y retención de líquidos son algunos síntomas. La relación toráx y diafragma afecta al funcionamiento que impulsa la sangre. Y las tensiones y fijaciones viscerales a nivel pélvico-abdominal bloquean el normal retorno circulatorio
  • Problemas respiratorios: ardor en el pecho o la garganta, afonía, carraspera, asma entre otros.

¿Cómo te ayuda la osteopatía sacro-craneal?

La osteopatía sacro-craneal se basa en la interrelación los sistemas del cuerpo.

Te ayuda si tienes:

  • Estrés agudo o crónico: laboral, emocional, físico o familiar
  • Ansiedad, vértigos y mareos
  • Paralisis del nervio facial con dolor intenso (Neuralgias del trigémino).
  • Tics en el ojo, sinusitis y acúfenos o tinnitus
  • Dificultad, molestia o dolor al morder o masticar, abrir o mover la boca
  • Chasquido, chirrido, sensibilidad o bloqueo de la mandíbula
  • Insomnio o inadecuado descanso. Si quieres reequilibrar tus ritmos circadianos